Te esperaré
de

Comencé a leer Te esperaré de J. Lynn suponiendo que encontraría, de nuevo, el típico libro con prota-malote-y-un-poco-perturbado. Ahora que lo pienso, creo que debería trabajar sobre este punto. ¿Por qué sigo dándole oportunidades a este tipo de novelas si ya sé de plano lo que me voy a encontrar? Supongo que tiene algo que ver con la eterna esperanza de toparme, para variar, con… algo especial. Qué os puedo decir. Cuando una es romántica, tiene que serlo con todo y para todo.

Maldad latente
de

El mayor reclamo de «Maldad latente» de Sandra Brown era, sin duda, la extraña unión que proponía entre novela negra y romántica. En verdad, una mezcla difícil de encontrar y de llevar a cabo de manera exitosa. Yo, que como sabéis no soy amante de la novela policíaca, me atreví a leerla porque me llamaba la atención el asunto del secuestro. Sí, ya sé que soy un poco rarita — en realidad, después de lo que hemos leído, todas los somos — pero tenía cierto interés en todo lo relacionado con el síndrome de Estocolmo y las relaciones que comienzan en circunstancias tan fatales. Admito que aquellos años de lectura desenfrenada sobre BDSM han hecho mella en mí.

Marlene
de

Marlene es la segunda obra de Florencia Bonelli. Vio la luz allá por 2003 y, aunque en líneas generales me ha gustado, he de reconocer que me costó bastante reconocer a la autora en esta novela. Se empiezan a perfilar temas que serán de trascendencia en su obra: la sensualidad de los personajes, el gusto por las grandes historias, la visión integral del personaje, la pasión por la historia argentina; sin embargo, todo está como hilvanado, como a medio hacer.

Saga Laura va a por todas
de

Empecé a leer Laura va a por todas de Marta Francés sin saber que era la primera parte de una saga. No es por el hecho de que el segundo de los libros no se haya publicado aún. Ya sabéis que últimamente me salto a la torera la regla de oro de no leer sagas inclusas, así que, si hubiera tenido el dato, la hubiera leído igual. El título me enganchó desde el principio, no tenía escapatoria. No me preguntéis por qué — creo que es asunto de estudio parapsicológico — pero me recordaba muchísimo a novela de Susan Elisabet Phillips, e irremediablemente me daba buen rollo. No obstante, admito que, si hubiera sabido que este Laura va por todas era el inicio de una saga, la hubiera leído desde otra perspectiva. ..

La voz de Archer
de

«La voz de Archer» de Mia Sheridan es un libro que no está mal. Engancha muchísimo (sí, otra vez me he pasado el santo día leyéndolo, hasta terminarlo) y se deja leer. Es romántico, sexy y la verdad es que el personaje masculino no está nada mal. De hecho, es una de las mejores cosas que tiene la novela: el bueno de Archer. Por lo demás, es un libro más, uno del montón. Es bastante previsible.

Saga Calendar Girl
de

No sé si también os pasa, pero con esto del retargeting y la publi personalizada en internet, la saga Calendar Girl de Audrey Carlan estaba por todas partes. Hasta en la sopa. Tu próxima obsesión es el claim que utilizan para publicitarla, y aunque siempre me vanaglorio — falsamente — de que estoy por encima de estas estrategias mercadotécnicas, reconozco que volví a caer. Y eso que me lo pensé muy mucho.

La maldición del ganador (Trilogía del ganador)
de

Como suele ocurrirme más veces de las que me gustaría, cuando empecé a leer La maldición del ganador de Marie Rutkoski, la primera parte de la Trilogía del ganador, no sabía muy bien en lo que me metía. A ver, estoy un poco loca, a veces tengo la inteligencia de una babosa, pero suelo leer las sinopsis de todo lo que leo. Sin embargo, tal como lo hago y me bajo el primer capítulo al Kindle, se me olvidan y, cuando finalmente paso a la acción, ya no tengo ni idea de lo que estoy leyendo y por qué pensé que me podría llegar a gustar. Así que, como os digo, cuando empecé con el libro, reconozco que esperaba encontrar otro tipo de historia…

Algo más que vecinos
de

Cada uno de nosotros, en lo más íntimo de nuestro ser, escondemos algo que, de vez en cuando, sale a dar un pequeño garbeo, y que, casi siempre, intentamos refrenar. Hay personas que albergan en su ser auténticos demonios; otras que van de duras por la vida, cuando resulta que, en su interior, son más dulces que los perritos de Scottex; y otras que, en la intimidad de su domicilio, dan rienda suelta a los gustos sexuales más dispares.

Mar de invierno
de

Hace algunas semanas, os hablaba de Las 9 mejores novelas de amor y viajes por el tiempo, una selección de libros que harían las delicias de los lectores a los que nos entusiasma dicha temática y, en definitiva, los relatos parecidos a Outlander de Diana Gabaldon. Aunque no suelo suelo hacerlo, no he tenido la […]

Trilogía del perdón
de

Ya sabéis que, desde que di con su Trilogía Caballo de Fuego, soy muy muy fan de la autora argentina, y la verdad es que pocas veces me ha decepcionado. Aunque, al principio, tuve algunos problemas con su forma de escribir (maldita barrera idiomática), ahora, he de reconocer que es algo de ella que me encanta y que valoro muchísimo.